Skip to main content

Hay pequeños placeres que nunca pasan de moda. Disfrutar de un pícnic en Mondego-Bussaco es uno de ellos. Basta con extender un mantel sobre la hierba, abrir una cesta llena de cosas ricas y rodearse de buena compañía para que cualquier día se convierta en un plan especial. A veces, la felicidad es así de sencilla.

El calendario dice que estamos en otoño, aunque las temperaturas parecen empeñadas en llevarle la contraria. Las tardes siguen siendo agradables, el sol todavía acompaña y apetece aprovechar cada momento al aire libre. Atrás quedaron las vacaciones, los niños han vuelto al colegio y la rutina empieza a recuperar su protagonismo. Pero todavía estamos a tiempo de robarle unas horas al reloj.

¿Y qué mejor manera de hacerlo que con un pícnic sin prisas? En Mondego-Bussaco sobran los rincones donde extender el mantel y olvidarse por un rato de las obligaciones.

Hemos elegido tres lugares perfectos para desconectar, disfrutar del paisaje y dejar que el día transcurra a su aire. Entre las montañas, los ríos y los bosques de este territorio portugués, encontramos espacios rodeados de naturaleza, con zonas de sombra, agua fresca y mucho sitio para que los niños jueguen. De esos lugares donde no hace falta organizar demasiado para pasarlo bien. Y como toda escapada merece un capricho, también le proponemos algunas paradas para descubrir los dulces tradicionales de la región. Porque un pícnic sabe todavía mejor cuando termina con algo dulce.

¿Preparamos la cesta? ¡Nos vamos!

Mortágua Piquenique

📍 Mortágua – Parque Urbano das Nogueiras

A veces, para desconectar, no hace falta alejarse demasiado. En pleno centro de Mortágua, el Parque Urbano das Nogueiras ofrece un pequeño refugio verde donde el ruido de la rutina deja paso al sonido del agua y al movimiento de las hojas de los árboles.

Es uno de esos parques en los que apetece quedarse un buen rato. Tiene mesas para comer al aire libre, bancos donde sentarse a descansar y una zona de juegos infantiles para que los pequeños se diviertan mientras los mayores disfrutan de un momento de tranquilidad.

Después de comer, nada mejor que un paseo para descubrir los alrededores. Desde el parque parte un agradable recorrido junto al arroyo que llega hasta el Parque Verde da Ponte. Son unos 2,3 kilómetros de camino fácil, entre vegetación y pequeños rincones que invitan a detenerse.

Una caminata perfecta para hacer en familia, sin grandes esfuerzos ni necesidad de equipamiento especial. Y, con un poco de suerte, hasta sirve para hacer sitio al postre.

Un capricho para llevar: Antes de marcharse de Mortágua, busque el tradicional Bolo de Cornos, una especialidad local vinculada a las celebraciones de Pascua. Su curioso nombre ya es una buena excusa para probarlo. Llévese uno para compartir y otro para disfrutar al volver a casa.

Penacova Piquenique

📍 Penacova – Praia Fluvial do Vimieiro

Hay lugares que parecen sacados de una postal. La Praia Fluvial do Vimieiro es uno de ellos. Imagine un pequeño conjunto de casas de piedra en la ladera, un antiguo molino de agua con su rueda todavía en movimiento y el río Alva discurriendo tranquilamente a sus pies. El escenario invita a instalarse, sacar la comida de la cesta y olvidarse del reloj.

Reconocida con la Bandera Azul, la distinción de Calidad de Oro y el sello de Playa Accesible, esta playa fluvial dispone de todo lo necesario para pasar un día cómodo en familia: merendero, zona de césped, restaurante-bar, duchas, aseos, primeros auxilios, aparcamiento y servicio de socorristas. Así que solo tiene que preocuparse de elegir un buen sitio a la sombra y decidir qué sacar primero de la cesta.

Pero Vimieiro merece algo más que una parada para comer. Después del pícnic, reserve unos minutos para explorar la pequeña aldea que se extiende por la ladera. Sus casas tradicionales, construidas con piedra de la zona y adaptadas al terreno, conservan el carácter de la arquitectura rural portuguesa.

El molino y su rueda hidráulica son también testigos de otro tiempo, cuando la fuerza del agua era imprescindible para las tareas cotidianas. Un pequeño viaje al pasado que completa la experiencia.

Un capricho para llevar: Si pasa por Lorvão, aproveche para comprar unos Pastéis de Lorvão. Estos dulces de tradición conventual son una deliciosa forma de descubrir la gastronomía local y poner el broche de oro a la comida

Mealhada Piquenique

📍 Mealhada – Parque dos Moinhos do Lograssol 

En Vacariça, cerca de Mealhada, el Parque dos Moinhos do Lograssol combina naturaleza, tranquilidad y un pedacito de historia. Un lugar perfecto para pasar el día al aire libre sin necesidad de grandes planes.

Cuenta con zona de juegos infantiles, merendero, cafetería y caminos peatonales que siguen el curso de un pequeño arroyo. Los niños pueden jugar sobre la hierba, los mayores disfrutar de la sombra y el sonido del agua se encarga de poner la música de fondo.

Aquí, además, el paseo tiene un atractivo especial: los antiguos molinos de agua que dan nombre al parque. Restaurados y conservados como parte del patrimonio local, permiten conocer cómo se trabajaba antiguamente en esta zona.

Acérquese a observar sus mecanismos e imagine las piedras girando gracias a la fuerza del agua, convirtiendo el grano en harina. Una oportunidad para enseñar a los más pequeños cómo eran las cosas antes de que las máquinas hicieran casi todo el trabajo. Y para recordar que, durante siglos, la vida rural avanzaba al ritmo de la naturaleza.

Un capricho para llevar: Si se acerca a Luso, no deje pasar la oportunidad de probar los Caramujos y el Morgado do Bussaco, dos especialidades dulces de la zona. ¿No sabe por cuál decidirse? Pruebe las dos. Está de vacaciones, aunque solo sea por unas horas.

¿Y por qué quedarse solo con uno?

Tres rincones, tres excusas para salir de casa y muchas formas de disfrutarlos. Puede dedicar un fin de semana a cada uno, descubrirlos en distintas épocas del año o guardarlos en su lista de próximas escapadas.

Un almuerzo familiar que se alarga hasta media tarde, una salida en pareja, un cumpleaños diferente o simplemente unas horas de lectura bajo un árbol. No siempre hace falta un motivo especial para organizar un buen plan.

Y esa es precisamente una de las grandes virtudes de Mondego-Bussaco: cada visita ofrece una nueva razón para volver. Un rincón que todavía no conoce, una historia por descubrir o una especialidad local que merece la pena probar.

Aquí, las ideas para disfrutar nunca se agotan

Venga sin prisas. Lo mejor de Mondego-Bussaco se descubre tomándose su tiempo.

Experiências Mondego-Bussaco

3 experiências com assinatura ‘Mondego-Bussaco’ para conhecer e usufruir de um território único no Centro de Portugal.

Dê tempo à nossa…  

Natureza

Dê tempo à nossa… 

História 

Dê tempo à nossa… 

Gastronomia e Vinhos 

Mondego-Bussaco
Política de privacidade

Conheça a política de privacidade AQUI